Logotipo completo Pelo Tahoy

Nottingham Forest refuerza su defensa con Ousmane Diomande

Nottingham Forest ya tiene su fichaje bandera del verano. El club de Midlands ha cerrado la incorporación del central marfileño Ousmane Diomande, procedente de Sporting, con un contrato de cuatro años y un traspaso cercano a las 34,3 millones de libras, unos 40 millones de euros. Una operación larga, negociada durante semanas, que deja claro algo: Forest ha decidido construir su defensa alrededor de él.

El central que Glasner no quiso dejar escapar

Oliver Glasner ha sido el motor de esta operación. El técnico austríaco ya intentó llevarse a Diomande cuando dirigía a Crystal Palace y no ha desaprovechado la segunda oportunidad. Esta vez, con más peso en la planificación y un club dispuesto a invertir, ha logrado su objetivo.

Diomande, 22 años, llega con un currículum que desmiente su edad. Cuatro temporadas en Sporting, 132 partidos, siete goles y dos títulos de Primeira Liga. No es un proyecto, es un jugador hecho, acostumbrado a la exigencia de un grande en Portugal y a escenarios de máxima presión.

Con Sporting, el marfileño ayudó al equipo a alcanzar las rondas eliminatorias de la Champions League y a firmar un doblete doméstico en la temporada 2024/25. A ese palmarés de club se suma el brillo con su selección: formó parte de la Costa de Marfil que conquistó la Copa África 2023, rompiendo una sequía de ocho años, y ya suma 15 internacionalidades, con presencia también en el Mundial de este verano.

Ambición declarada

Diomande aterriza en el City Ground con un discurso directo. “Estoy muy feliz de estar aquí. Es un club histórico y me motiva unirme a un club así. Creo que podemos lograr cosas muy buenas esta temporada y tengo muchas ganas de conocer a los jugadores y al entrenador”, afirmó en su presentación.

No se esconde. “Daré lo mejor de mí y todo lo que pueda para ayudar al equipo. No puedo esperar para conocer a los aficionados en el City Ground y juntos podemos tener una buena temporada”. Mensaje claro: viene a asumir responsabilidad, no a refugiarse en la excusa de la adaptación.

En los despachos, el entusiasmo es similar. El director de fútbol, George Syrianos, subrayó que Diomande encaja exactamente en el perfil buscado. “Tiene una experiencia fantástica para un defensor de su edad. Haber jugado un papel crucial en equipos campeones de liga y llegar a las últimas rondas de la Champions League le coloca en una gran posición para integrarse aquí en Forest”, explicó.

Syrianos fue más allá al definirlo: “Es un defensa poderoso, dominante, y llega con una mentalidad ganadora. Comparte la misma ambición de éxito que tenemos y estamos emocionados por ver el impacto que puede tener con la camiseta de Forest”.

Un mercado que dibuja un nuevo Forest

La llegada de Diomande no se entiende aislada. Encaja en un verano de reconstrucción profunda en el City Ground. Forest ha perdido a una de sus grandes ventas recientes: Elliot Anderson se ha marchado a Man City por 116 millones de libras, una cifra que marca el mercado del club y, en parte, financia este tipo de apuestas.

En el capítulo de altas, además del marfileño, han aterrizado Boyd Fraser (Hearts), Mason Ayre (Glentoran), Blaine McClure (Rangers), Xaver Schlager (RB Leipzig, libre), Grady McDonnell (Club Brugge, libre) y Kasen Brown (Man City, libre). Refuerzos que mezclan juventud, oportunidades de mercado y experiencia europea.

En las salidas, además de Anderson, se han marchado David Carmo a Olympiacos, Joe Gardner a Falkirk y Cormac Daly a Hearts, todos por cantidades no reveladas. A ellos se suma un bloque de jugadores que han dejado el club libres: Angus Gunn (San Jose Earthquakes), Ben Hammong (Boston United), Justin Hanks (Solihull Moors), Danny Anisjko (Chesterfield), así como Willy Boly, Stefan Ortega, Shae Cahill y Esapa Osong, todos liberados de contrato. Jota Silva, por su parte, ha salido cedido a Olympiacos.

El resultado es un vestuario más ligero, con hueco salarial y deportivo para nuevas jerarquías. Y ahí entra Diomande.

El nuevo jefe de la defensa

Forest no paga más de 34 millones de libras por un central para que sea un complemento. El marfileño llega para mandar. Su físico imponente, su agresividad en el duelo y la experiencia acumulada en noches de Champions y finales domésticas encajan con la idea de un equipo que ha sufrido demasiado atrás en la élite inglesa.

Glasner gana un defensa que puede marcar la línea, adelantar metros y sostener al equipo cuando el partido se rompe. Forest, un líder silencioso que ya sabe lo que es levantar títulos y convivir con la presión de no poder fallar.

El City Ground, acostumbrado a vivir al límite en la Premier League, tendrá ahora un nuevo referente al que mirar cuando el rival apriete. La apuesta es clara, el mensaje también: Nottingham Forest no quiere limitarse a sobrevivir. Quiere crecer. Y ha decidido hacerlo construyendo desde Ousmane Diomande hacia adelante.