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Arsenal celebra su primer título de Premier League en 22 años

En el norte de Londres, las calles se tiñeron de rojo. No fue una tarde más: Arsenal celebró su primer título de Premier League en 22 años y el barrio entero se convirtió en una marea de camisetas, bufandas y banderas agitadas al viento.

Los jugadores y el cuerpo técnico recorrieron Islington subidos al autobús descapotable, levantando el trofeo una y otra vez ante una multitud que no se cansaba de cantar. Cada esquina parecía un pequeño estadio. Cada balcón, una grada improvisada. Era la confirmación de algo que los aficionados habían esperado más de dos décadas: volver a mirar a su equipo desde lo más alto de Inglaterra.

Islington, convertido en mural rojo

Desde primera hora, cientos de miles de aficionados ocuparon las avenidas principales. Familias enteras, generaciones distintas de Gooners compartiendo el mismo grito. Niños que veían por primera vez a Arsenal campeón de liga. Abuelos que recordaban otros tiempos, otras vueltas olímpicas, y que por fin podían contarlas con el presente como aliado.

La ciudad respondió como responde solo en las grandes ocasiones: humo rojo, cánticos que retumbaban entre edificios victorianos, teléfonos móviles en alto intentando atrapar un instante que muchos sabían irrepetible.

La mirada de los creadores

En medio de ese paisaje, un grupo muy particular se movía entre la multitud: los miembros del Creators Club del club, encargados de congelar el día en imágenes. Susana Ferreira, Josh Upton, Kya Banasko, Lily Craigen, Jahnay Fyffe, Romel Birch, Matt Dingle, Lowernorthbank y Raiyan Tafiq caminaron, corrieron, se subieron a bordillos y barandillas para encontrar el mejor ángulo de una jornada histórica.

Sus cámaras no solo siguieron al autobús y a los jugadores; también se detuvieron en los rostros anónimos que dan sentido a un título. Lágrimas discretas en una esquina, un grupo de amigos abrazados en mitad de la calzada, un niño con la camiseta tres tallas más grande que él alzando los brazos como si estuviera en el Emirates Stadium.

Cada disparo de obturador sumaba una pieza más al relato de un día que va mucho más allá del resultado de una temporada. Era la comunión entre club y afición, esa línea invisible que une el césped con la calle.

Un título, una ciudad, una generación

El desfile no solo celebró un trofeo. Selló una era. Para muchos, este título de Premier League marca el comienzo de un nuevo ciclo en Arsenal, un punto de inflexión que devuelve al club a la conversación de los gigantes.

Las fotografías del Creators Club recogen precisamente eso: la sensación de que no se trataba solo de mirar hacia atrás y recordar los 22 años de espera, sino de mirar hacia delante y preguntarse hasta dónde puede llegar este equipo.

Cuando el autobús se perdió entre los últimos cánticos y las banderas empezaron a doblarse, quedó algo más que el eco de una fiesta. Quedó la certeza de que aquel día, en las calles de Islington, Arsenal volvió a sentirse eterno.