Aston Villa y la posible llegada de Nicolas Jackson
Aston Villa ya mira a Nicolas Jackson. Pero solo si se abre la puerta de salida para Ollie Watkins rumbo a Arabia Saudí. El verano en Birmingham ha pasado de ser un mercado controlado a un pulso directo con el dinero de Al Hilal.
Según información de Sky Sports News, Chelsea tasa a Jackson en 65 millones de libras. Una cifra alta, pero asumible si Villa acaba ingresando una gran cantidad por su ‘9’ titular. El movimiento está claro: si Watkins se va, el objetivo prioritario para reemplazarle es el delantero senegalés.
Watkins, en el centro del huracán
Al Hilal mantiene conversaciones por Watkins, que ve con buenos ojos un cambio de vida y de liga. El club saudí ya ha tenido al menos una oferta rechazada; la primera propuesta rondó los 38,5 millones de libras, muy lejos del valor que Villa considera adecuado para un futbolista que acaba de firmar una temporada enorme.
El inglés, de 30 años, viene de marcar 16 goles en liga, liderar a Aston Villa hacia el título de la Europa League y asegurar otra campaña de Champions League para el club. Su rendimiento le ha llevado también a la convocatoria de Inglaterra para el Mundial de 2026. No es un delantero cualquiera, y en Villa Park lo saben.
Por eso la postura del club es clara: no quieren vender. Pero Al Hilal aprieta. Y lo hace con la idea de convertir a Watkins en el relevo de Karim Benzema, mientras trabaja en una solución para la situación contractual del francés que le permita salir.
Emery no se esconde: “Tenemos un problema con él”
Unai Emery afrontó el asunto de frente en la rueda de prensa previa al duelo del domingo ante Brighton.
“Tenemos un problema con él, está claro”, admitió el técnico. “Hemos tenido ofertas por él, pero es nuestro jugador. No quiero venderle, pero puede cambiar si es una buena opción para él, para el club y si puedo reemplazarle en la plantilla”.
El mensaje es contundente, pero también abre una rendija. Emery reconoce que el mercado manda si se dan tres condiciones: beneficio para el jugador, para el club y capacidad de encontrar un sustituto de nivel.
“Está aquí y es un delantero fantástico. Siempre hemos creído y le hemos apoyado, y él ha respondido. Quedan 10 días para que cierre el mercado, veremos. Es nuestro jugador y estoy contento con él”, añadió.
Cuando le preguntaron si Watkins había pedido salir, el entrenador tiró de ironía: “No lo sé, ¡quizá vosotros tenéis más información que nosotros! El fútbol está cambiando. Los jugadores son profesionales y Watkins es nuestro jugador”.
Entre líneas, queda la sensación de que el club se prepara para cualquier escenario.
Jackson, la pieza que encaja
Si Watkins se marcha, el plan de Villa pasa por ir con todo a por Nicolas Jackson. El senegalés ya conoce a Emery: ambos coincidieron en Villarreal, donde el técnico exprimió el potencial del delantero.
Chelsea, tras ceder a Jackson la pasada temporada al Bayern Munich, quiere cerrar una venta definitiva. Nada de otro préstamo. Ahí choca con la postura de Atlético de Madrid, que también pretende al jugador pero prefiere una cesión.
Aston Villa, en cambio, sí podría llegar a la fórmula que exige el club de Stamford Bridge, sobre todo si ingresa una gran cantidad por Watkins. Hay otro factor que ayuda: la relación entre Villa y Chelsea es excelente a nivel directivo. Este mismo verano ya han cerrado operaciones importantes, como el fichaje récord de Morgan Rogers y la llegada de Alejandro Garnacho al claret and blue.
El encaje deportivo también es evidente: Jackson ofrece profundidad, potencia y capacidad de atacar espacios, un perfil muy del gusto de Emery para su plan ofensivo.
El otro frente abierto: el futuro de Emiliano Martínez
Mientras el caso Watkins centra los focos, otro nombre clave también condiciona el verano de Aston Villa: Emiliano Martínez. El portero argentino ha transmitido al club su deseo de buscar “otro desafío” en su carrera, según reveló el propio Emery.
El técnico no se anduvo con rodeos: “Tenemos dos porteros excelentes. Hemos fichado a Suzuki no para el futuro, sino para ahora. Ha demostrado su capacidad y que puede jugar a nuestro nivel”.
Zion Suzuki, incorporado desde Parma, no llega como apuesta a largo plazo, sino como competencia inmediata. El plan es claro: está preparado para asumir la portería si Martínez termina saliendo.
“Martínez nos transmitió la posibilidad de tener otro reto en su carrera, no solo ahora, también el año pasado. Pensaba que, si tenía la posibilidad de cambiar sus desafíos, podía hacerlo, pero se quedó y rindió de forma fantástica”, explicó Emery.
“Este año, de nuevo, nos ha transmitido esa idea de un nuevo reto, y fichamos a Suzuki para reemplazarle. Pero el escenario que tenemos es que contamos con dos grandes porteros. Veremos qué pasa”.
Unos diez días que pueden cambiarlo todo
Aston Villa encara el tramo final del mercado con dos piezas capitales en el aire: su goleador y su guardián. Watkins presionado por Arabia, Martínez soñando con otro reto, Jackson en el horizonte como posible heredero del ‘9’ y Suzuki listo para dar el salto.
Emery lo ha dejado claro: no quiere perder talento, pero está preparado para reaccionar si el mercado golpea fuerte. La cuestión ya no es solo quién llega o quién se va. Es si Villa será capaz de salir de este torbellino igual de competitivo que el equipo que levantó la Europa League. O incluso más.
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