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Atlético rechaza negociación con Barcelona por Julian Alvarez

El futuro de Julian Alvarez ha pasado de rumor de mercado a pulso político en cuestión de días. Atlético de Madrid ha decidido plantar cara y lo ha hecho de forma pública y contundente: con Barcelona no habrá negociación alguna por el delantero. Cero. Ni llamadas, ni reuniones, ni ofertas.

El mensaje llega justo cuando el jugador, de 26 años, ha dejado claro que su deseo es vestir de blaugrana. Barcelona volvió a airear su interés el miércoles a través de una entrevista con su presidente, Joan Laporta, y encendió del todo un conflicto que ya venía caliente.

Enfermo, sí; en rebeldía, no

Alvarez no se entrenó ni el miércoles ni el jueves. El motivo, según Atlético, no tiene nada que ver con su futuro: enfermedad tras una mala noche el martes. El club quiso cortar rápido cualquier interpretación de “rebeldía” o plante.

Mientras tanto, el delantero mantiene su preferencia: quiere ir al Barcelona. Pero el muro que ha levantado Atlético es, por ahora, infranqueable.

No es cuestión de dinero, es cuestión de dignidad

El comunicado rojiblanco del jueves no deja resquicios:

“Atlético de Madrid está abierto a negociaciones estándar de mercado cuando se realizan de manera profesional, ética y respetuosa. Respaldamos por completo la posición previamente comunicada por el club de que FC Barcelona no cumplió estos requisitos y, como resultado, no habrá ninguna negociación y existe consideración cero de un traspaso de Alvarez al Barcelona”.

El club añade que confía en que el jugador “entenderá la decisión” y seguirá centrado en ayudar al equipo “como ha hecho en las dos temporadas en las que ha defendido nuestros colores”.

La postura interna va incluso un paso más allá. Según declaraciones recogidas por Marca, desde dentro del Atlético se remarca:

“Se está presentando al jugador como la víctima, pero los únicos perjudicados en este caso somos nosotros. [Barcelona] nos ha dañado tanto económica como socialmente. Hay un cero por ciento de posibilidades de venderlo al Barcelona: no es una cuestión de dinero, es una cuestión de dignidad”.

La palabra clave es esa: dignidad. Y con ella el club ha blindado la puerta al Camp Nou.

Un vestuario en tensión y una afición que pita

La situación alrededor de Alvarez se ha vuelto “extremadamente tensa”, según el periodista y experto en Atlético, Rubén Uría. No solo en los despachos: también en la grada.

El delantero fue abucheado por parte de la afición al ser sustituido tras el 2-2 ante Villarreal el domingo. El gesto del público ha calado. Tanto, que el jugador empieza a valorar seriamente si la salida ideal a su situación pasa por Londres y no por Barcelona.

Uría lo resume con una frase que retumba en el Metropolitano: “Es un mensaje claro para Julian: ‘O te vas a Londres, o te quedas. Nunca negociaremos con Barcelona’. Es muy claro: decide Julian. Londres o seguir en Madrid”.

La posición de Arsenal: interés, pero sin volverse loco

En el norte de Londres, calma. Arsenal no ha cambiado su postura. El club considera aún “muy poco probable” que pueda cerrar el fichaje de Alvarez antes del cierre del mercado. Para que algo se mueva de verdad, necesitan una señal fuerte del propio jugador que justifique sentarse a negociar con Atlético.

Hay diálogo, sí, pero no urgencia. El director deportivo de Arsenal, Andrea Berta, mantiene conversaciones abiertas con el CEO rojiblanco, Miguel Ángel Gil Marín. No es algo nuevo: trabajaron juntos en Atlético y conservan una relación cercana. El canal está abierto desde hace meses, no por esta crisis puntual.

De momento, en Londres esperan. Si Alvarez aprieta, la historia puede cambiar. Si duda, el reloj correrá en su contra.

Atlético ya mira delanteros… y uno está en Arsenal

Mientras cierra la puerta a Barcelona, Atlético abre otras. El club trabaja ya en un plan de contingencia por si el desenlace obliga a vender a Alvarez, aunque no sea al destino que el jugador desea.

En la lista de posibles relevos aparece un nombre llamativo: Viktor Gyokeres, delantero de Arsenal. La entidad rojiblanca quiere medir hasta qué punto el club inglés estaría dispuesto a escuchar ofertas por el internacional sueco.

Nicolás Jackson también estuvo en el radar colchonero, pero su camino apunta a Aston Villa, así que esa vía parece cerrada.

El tiempo aprieta. En el club hablan de las próximas 24-48 horas como decisivas para saber qué quiere realmente Alvarez: si está dispuesto a quedarse, recomponer su relación con la grada y el vestuario, o si va a forzar una salida, aunque el destino no sea el soñado Barcelona. Lo que Atlético no quiere es un culebrón hasta el último minuto de mercado.

¿Londres como puente hacia Barcelona?

Desde Sudamérica, la lectura es distinta. El analista Tim Vickery, en Sky Sports News, plantea el dilema desde la perspectiva del jugador y del propio Atlético:

El club tiene dos caminos: quedarse con un futbolista que ya ha expresado que no quiere seguir, o hacer caja. Pero hay límites claros: no venderán ni a Barcelona ni a Real Madrid. Eso reduce drásticamente el abanico de opciones. Los grandes cheques, hoy, están sobre todo en la Premier League.

Alvarez ya vivió una etapa en Inglaterra y no fue precisamente idílica. Ahora se encuentra en un punto incómodo: quiere salir, pero no tiene un abanico infinito de destinos posibles.

Ahí entra Arsenal. Deportivamente, el relato seduce: un proyecto que aspira a conquistar por primera vez la Champions League del club. Ser la pieza que complete ese salto histórico tiene un peso especial para cualquier delantero. Y, según Vickery, dependiendo de cómo se estructure el contrato, Londres incluso podría convertirse en un peldaño intermedio hacia Barcelona más adelante.

Queda una incógnita, la más humana de todas: si el movimiento se frustra y Alvarez tiene que seguir en el Metropolitano, ¿cómo reaccionará la afición? Vickery apunta que los hinchas podrían llegar a perdonarle. Al fin y al cabo, se trata de “un jugador maravilloso, un delantero con alma de centrocampista”.

Entre la dignidad que invoca Atlético, el deseo declarado del jugador y la prudencia de Arsenal, el reloj del mercado avanza. Y la pregunta es simple y brutal: ¿se atreverá Julian Alvarez a elegir Londres cuando su corazón mira a Barcelona?