Everton enfrenta a Stuttgart en pretemporada: análisis y alineaciones
La tarde en el MHPArena arranca mucho antes de que ruede el balón. A 45 minutos del inicio, el fútbol aún es sólo una excusa: el estadio se convierte en escenario de espectáculo, humo y fuegos artificiales. Stuttgart presenta a cada uno de sus jugadores como si fueran púgiles subiendo al ring. Nombre, canción propia, llamaradas. Y, por supuesto, el primero en aparecer: el inconfundible Fritzle, el cocodrilo mascota del club, que se pasea por el césped como una estrella más, incluso posando con un robot.
Mientras tanto, el contraste no puede ser mayor. Los jugadores de Everton salen al campo casi de puntillas, sin fanfarria, sin música, sin fuego. En un rincón del césped, el maestro de ceremonias local sigue con sus entrevistas mientras los de Sean Dyche se limitan a cumplir el protocolo previo. Bienvenidos a la pretemporada en el sur de Alemania, donde el show va por un lado y el trabajo silencioso por otro.
Calor, Neckar y un once con pistas
El sol aprieta en Stuttgart. Desde la cabina de prensa, con vistas al río Neckar y a un estadio que mezcla hormigón antiguo y líneas modernas, Joe Thomas observa cómo el aforo empieza a llenarse. Everton ya está en el recinto, aunque aún no calienta. El contexto es claro: segundo amistoso en Alemania, una semana después del 2-1 en Hamburgo, y una prueba más seria ante un rival de nivel.
El once de los ingleses deja titulares. La pareja de centrales que muchos querían ver, por fin, junta: Jarrad Branthwaite y Jake O’Brien en el corazón de la zaga. Branthwaite encadena titularidades de un fin de semana a otro; buena señal para su estado físico. O’Brien, por su parte, regresa a su hábitat natural: el centro de la defensa. Eso tiene un precio: alguien debe sacrificarse en el lateral derecho. Hoy, el “clavo ardiendo” es Merlin Röhl, desplazado a una banda que no es la suya.
En el centro del campo, la pizarra invita al debate. ¿4-3-3 o 4-2-3-1? La presencia conjunta de Iroegbunam, Armstrong y Hackney sugiere un triángulo en la medular, más que un doble pivote clásico. Hackney, además, repite como titular, otra buena noticia en clave de ritmo y minutos.
Arriba, el reparto continúa. Beto y Thierno Barry se alternan el rol de nueve en esta pretemporada, casi como un turno pactado: hoy uno, mañana el otro. Trabajo compartido para un puesto que será clave cuando llegue la competición oficial.
Dibling, señales desde la banda
Entre tanto nombre y tanta prueba, uno destaca por lo que puede significar: Sam Dibling aparece de inicio. No es un detalle menor. La semana se presenta como una oportunidad ideal para que el joven atacante encuentre sensaciones, confianza y, si todo encaja, un sitio real en la rotación. Pretemporada es laboratorio, pero también escaparate. Y Dibling sabe que este es su momento.
Al otro lado, Stuttgart vive todavía con el eco del Mundial. Bilal El-Khannouss, uno de los protagonistas con Marruecos, no entra en la convocatoria tras sus esfuerzos recientes con la selección, pero el club ya le ha rendido su particular homenaje. Héroe ausente, ovación asegurada.
Doble frente para Everton
Mientras el equipo principal se mide a VfB Stuttgart en Alemania, la agenda del club se reparte. En Liverpool, Goodison Park vuelve a acoger fútbol masculino sénior por primera vez desde el 18 de mayo del año pasado, cuando los Blues derrotaron 2-0 a Southampton en su despedida del curso. El nuevo césped de Deepdale aún se está asentando, así que el Carabao Cup entre Preston North End y Huddersfield Town se traslada a la “Grand Old Lady”.
El día es de amistosos, de pruebas, pero también de mensajes. Desde Hamburgo hasta Stuttgart, con una parada simbólica en Goodison, Everton va dejando pistas: la zaga que se perfila, un centro del campo con más piernas, la ausencia todavía de un lateral derecho específico —tema tan comentado que incluso el primer ministro Andy Burnham ha opinado— y la sensación de que cada minuto cuenta.
El balón aún no ha echado a rodar en el MHPArena, pero las preguntas ya están sobre la mesa. ¿Se consolidará la dupla Branthwaite–O’Brien? ¿Responderá Dibling al reto? ¿Y quién se adueñará, de una vez, de ese nueve que hoy se reparten Beto y Barry? La pretemporada no da títulos, pero sí respuestas. Y para Everton, en esta calurosa tarde a orillas del Neckar, cada detalle empieza a marcar el camino del curso que viene.
Podría interesarte

Ferran Torres elige al PSG y agita el mercado del Barça

League Cup: Norwich brilla, Cambridge remonta y Loftus Road sin goles

Manchester City recupera a Gerónimo Rulli para la portería

Everton enfrenta a Stuttgart en pretemporada: análisis y alineaciones

Tapia sobre el futuro de Messi: La decisión es suya

Ferran Torres se aleja del Barça y se acerca al PSG