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Nico Schlotterbeck y su ausencia en el Dortmund

Nico Schlotterbeck, el vacío en el corazón de la zaga del Dortmund

El Borussia Dortmund lleva todo el verano mirando hacia atrás… y no encontrando a su jefe. Nico Schlotterbeck no ha disputado ni un solo minuto en la pretemporada ni en la Franz Beckenbauer Supercup. Su tobillo sigue marcando los tiempos.

La última vez que jugó un partido oficial fue el 20 de junio, en pleno Mundial 2026, en el segundo duelo de la fase de grupos de Alemania ante Costa de Marfil. Ahí llegó la lesión. Ahí se paró su torneo. Y, de paso, se encendieron las alarmas en Dortmund, que entendió rápido: el curso 2026/27 empezaría sin su líder defensivo.

“Básicamente es una historia larga y pesada”, resumió el central en una entrevista con Sky. Sin rodeos. Sin dramatizar, pero sin esconder nada.

“No fue fácil en el Mundial. Al principio pensé que no era tan grave y seguí jugando”, añadió, describiendo ese clásico error del futbolista que se niega a parar en el momento crítico.

Un regreso sin fecha… pero con trabajo

Desde entonces, el defensa zurdo de 26 años vive entre gimnasio, camilla y campo de entrenamiento. Cuando el Dortmund volvió al trabajo a mediados de julio, en los despachos aún alimentaban una esperanza moderada: verlo de vuelta en torno al primer parón de selecciones, entre septiembre y octubre. Sabían, eso sí, que no estaría en el duelo de Supercopa Franz Beckenbauer ante el eterno rival, el Bayern.

El optimismo era medido. Y el propio Schlotterbeck se encargó de pisar el freno a cualquier expectativa desbocada.

“Tenemos que ir día a día. Intentamos que sane bien y trabajar fuerte con los fisios y los readaptadores. Entonces creo que no tardará mucho más”, explicó.

No hay promesas. No hay fechas. Solo un plan: paciencia, carga progresiva y cero riesgos con un futbolista que sostiene la salida de balón y el carácter de la línea defensiva.

Liderazgo desde la banda

En el club, eso sí, nadie duda de su implicación. El director deportivo, Ole Book, ya había destacado públicamente la actitud de Schlotterbeck durante la recuperación, metiéndolo en el mismo saco que el capitán Emre Can, también lesionado durante el verano.

“Los veo a los dos totalmente motivados cada día. Durante su rehabilitación, aportan muchísimo como líderes: al equipo, a la unión, al grupo. Pero cuánto tiempo llevará exactamente, nadie puede decirlo, y desde luego yo no”, apuntó Book.

Schlotterbeck no está en el césped, pero sigue siendo referencia en el vestuario. Acompaña, anima, corrige, mantiene el listón competitivo. Un líder sin botas, de momento.

El Dortmund, mientras tanto, compite y se reinventa sin su “roca” en el costado izquierdo de la defensa. Sabe lo que pierde sin su rango de pase y su agresividad al anticipo. Sabe también lo que puede ganar si respeta los tiempos y le devuelve cuando esté realmente listo.

La pregunta ya no es solo cuándo volverá Schlotterbeck. La verdadera incógnita es otra: en qué punto estará el Dortmund cuando su jefe atrás por fin reaparezca.