Logotipo completo Pelo Tahoy

Liverpool y la salida de Slot: el adiós que deja a Xabi Alonso en el camino

El fin de semana estalló la bomba en Anfield. Liverpool anunció que Arne Slot había sido destituido tras solo dos temporadas en el cargo. Un golpe seco, inesperado en su forma y, sobre todo, en su momento.

El neerlandés se marcha con un título de Premier League en su primer curso, pero también con un quinto puesto en el segundo que Fenway Sports Group ha considerado inaceptable. El resultado ha sido un giro brusco en el banquillo… demasiado tarde para muchos en Merseyside.

Porque el nombre que sobrevuela cada conversación es uno: Xabi Alonso.

La oportunidad perdida con Xabi

El contexto duele aún más a la afición red. Xabi Alonso abandonó el banquillo del Real Madrid en enero y, durante semanas, su regreso a Liverpool sonó con fuerza. Era el encaje perfecto en la imaginación del hincha: ídolo del club, prestigio europeo, un proyecto reciente brillante en el Bayer Leverkusen, un técnico moldeado por algunos de los mejores entrenadores del mundo.

Pero la historia tomó otro rumbo. El español terminó firmando por el Chelsea el mes pasado. Liverpool, que entonces decidió mantener su apuesta por Slot, ha acabado despidiéndolo apenas unas semanas después. La pregunta se repite en los pubs, en la radio, en las tertulias: ¿por qué no se movió el club por Alonso cuando lo tenía delante?

Ahora, con Andoni Iraola señalado como principal candidato para el banquillo, la estrategia de la cúpula vuelve a quedar bajo el microscopio.

Carragher apunta al palco

Jamie Carragher no se mordió la lengua en The Overlap. El exdefensa del Liverpool, voz autorizada en la ciudad, se mostró abiertamente desconcertado por la hoja de ruta del club y por el papel del director deportivo, Richard Hughes.

Carragher no entiende cómo, con la más mínima duda sobre el futuro de Slot, Alonso no se convirtió en prioridad absoluta. Para él, el donostiarra era el candidato evidente: por trayectoria, por carácter y por conocimiento del ecosistema de Anfield y de la exigencia que lo rodea.

“Lo habría cambiado (a Slot) por Xabi Alonso. En cuanto se fue al Chelsea, pensé que me quedaría con Slot”, explicó. Su razonamiento iba más allá de la nostalgia. Señaló cómo Alonso supo exprimir al máximo a Florian Wirtz y cómo su currículum como jugador y entrenador lo colocaba en otra dimensión: lo que hizo en el Leverkusen, su paso por el Real Madrid, la costumbre de vivir bajo presión y escrutinio constantes.

En otras palabras, si Liverpool iba a cambiar de entrenador, Carragher no ve lógica en que ese cambio no fuese por Alonso.

Iraola, dudas sobre el encaje

El debate no se limita al “quién” se ha perdido, sino al “quién” puede llegar. La posible llegada de Andoni Iraola abre un capítulo nuevo… y lleno de interrogantes.

Carragher también deslizó sus reservas tácticas sobre el encaje del técnico vasco en la plantilla actual. Iraola es sinónimo de agresividad sin balón, presión alta, ritmo asfixiante. Un estilo que exige piernas, pulmones y una estructura pensada específicamente para sostener ese plan durante 90 minutos, semana tras semana.

Ahí aparece el choque. La plantilla del Liverpool se ha construido para otros matices de juego. Cambiar de filosofía sin una remodelación profunda puede salir caro.

“Si Liverpool eligió a Iraola por delante de Alonso, es muy preocupante para Liverpool”, advirtió Carragher. Acepta que pueda haber matices de estilo —como la posible preferencia de Alonso por una defensa de tres—, pero no ve claro que el equipo esté preparado para ejecutar el plan de Iraola a máxima intensidad desde el primer día. No con los perfiles actuales.

Un verano sísmico en Anfield

El banquillo es solo la punta del iceberg. El club encara un verano de reconstrucción mayúscula.

La salida de Mohamed Salah abre un agujero enorme en la banda y en el marcador. El próximo entrenador no solo tendrá que ordenar ideas y sistema, también deberá impulsar la llegada de un reemplazo de nivel mundial para uno de los futbolistas más determinantes de la era moderna del club.

El terremoto alcanza también al cuerpo técnico. Con Slot se marchan sus asistentes Sipke Hulshoff, Giovanni van Bronckhorst y Ruben Peeters. El vacío en la estructura diaria de trabajo es evidente: no hay solo un nuevo entrenador que elegir, hay que levantar prácticamente desde cero el andamiaje del día a día en el campo de entrenamiento.

Ahí es donde el pasado reciente de Iraola juega a su favor. En Bournemouth ya demostró que sabe rehacer equipos tras la venta de piezas clave, ajustar plantillas sobre la marcha y mantener competitividad en contextos complicados. Pero el escaparate de Anfield no perdona. La lupa, la presión, la historia… todo pesa más.

Liverpool ha tomado una decisión drástica y tardía. Ha dejado escapar a Xabi Alonso, se asoma al proyecto Iraola y encara un verano en el que no hay margen para otro paso en falso. La pregunta ya no es solo quién se sienta en el banquillo, sino cuánto tiempo le dará la grada para demostrar que esta vez el club sí ha elegido el camino correcto.